16/12/2017
BOSQUE ESCUELA PANGUIPULLI: COLEGIOS UTILIZAN EL BOSQUE NATIVO COMO SALA DE CLASES Y EL PROGRAMA SE TRANSFORMA EN PLAN PILOTO PARA OTRAS REGIONES DEL PAÍS

16/12/2017
“No sabía que las hojas dan oxígeno para nosotros”, “Aprendí que si se cortan los árboles no tendríamos frutos”, “Si se queman los árboles no va a haber oxígeno y los animales se van a extinguir”, “Si se siguen haciendo edificios y no dejan tantos árboles, el oxígeno se va a acabar”.

Esos son algunos de los aprendizaje adquiridos por estudiantes de educación básica de cuatro colegios de la comuna de Panguipulli, que participaron durante el año 2017 del “Bosque Escuela Panguipulli” espacio e iniciativa que forma parte del Programa de Educación Ambiental Intercultural “Ta Ñi Mawiza” que implementa el SIMEF (Sistema Integrado de Monitoreo de Ecosistemas Forestales Nativos), y que es financiada por el Fondo Mundial de Medio Ambiente (GEF en su sigla en inglés), apoyada por el Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), e implementada en el país por el Instituto Forestal (INFOR), en conjunto con la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y el Centro de Información de Recursos Naturales (CIREN).

“En Chile no existe una cultura forestal y si queremos cambiar esa situación, no es suficiente hacer un par de charlas o un curso de capacitación. Estamos convencidos de que crear experiencias positivas en el bosque es lo que puede hacer a una persona cambiar realmente el comportamiento con él. Tenemos que empezar con los niños y hacerlo con mucho cariño, porque un cambio de cultura no se hace a la fuerza, se hace con una buena pedagogía y acá estamos haciendo este esfuerzo”, explica la Directora Nacional del SIMEF, Sabine Müller-Using.

El “Bosque Escuela Panguipulli” consiste en un espacio físico dentro del bosque organizado y acondicionado para realizar actividades de educación ambiental. A nivel piloto su implementación en Panguipulli se realizó entre marzo y diciembre de 2017, con actividades dos veces al mes, en donde estudiantes del Centro Educativo Fernando Santivan, Escuela Especial Los Arrayanes, Centro Educacional San Sebastián y la Escuela Rural Pascual Alcapan (Caricuicui), desarrollaron alternadamente sesiones en el recinto escolar y en un circuito en el bosque nativo especialmente acondicionado para estos fines.

Los talleres formativos abordaron temas de educación ambiental intercultural, ligados al cuidado y protección del bosque nativo. La iniciativa estuvo a cargo de la educadora Katherine Garcés, con el apoyo de la antropóloga Clara Ahumada quien realiza tareas de sistematización y evaluación de esta experiencia piloto.

APRENDIZAJES

Blanca Martínez, Profesora de Ciencias de la Escuela San Sebastián

Blanca Martínez, Profesora de Ciencias de la Escuela San Sebastián participó del proceso y valora los aportes a la enseñanza en ciencias que ella realiza “ellos han aprendido acerca de las plantas, del cuidado del medio ambiente. Nos sirvió en la unidad que venía con las plantas porque ellos pudieron llevar a la práctica lo que estaban viendo en el aula” plantea la docente. Además releva el buen estado del bosque donde realizan los ejercicios prácticos permite que los niños vivan esa experiencia que no es para todos cotidiana.

En las clases en el bosque, los estudiantes aprendieron de las distintas especies animales y vegetales que se alimentan, se refugian y hacen su vida en el bosque nativo de esta zona. Al cerrar el año escolar, Sofía Espinoza de quinto básico de la Escuela San Sebastián recuerda cuando trabajaron sobre la ranita de Darwin, así como cuando “investigamos pequeños insectos con una lupa y una linterna”. Jacqueline Cuevas, compañera de colegio de Sofía, reconoce que además de lo aprendido, le gusta mucho el aire que se respira al interior del bosque.

“Nosotros siempre hemos incentivado el contacto y el apego de los niños con la naturaleza. Este encuentro ha sido muy beneficioso, porque además de ver lo hermoso, de ver la biodiversidad, los chicos han aprendido los nombres y la función que cumplen las plantas, las hierbas, los árboles, los arbustos. La educación al aire libre más que un complemento, es una parte fundamental, sobre todo para los que vivimos cerca del bosque y algunos que viven de él” destacó Juan Aranda, Director de la Escuela Pascual Alcapan.

Ñaña Erminda Huilipan

En esta iniciativa conviven y se complementan el conocimiento científico y el saber cultural mapuche. En concordancia con ello, para la jornada de cierre del año fue invitada especialmente la ñaña Erminda Huilipan quien contó el cuento de la Küpuka (ser del bosque) a los presentes. La cosmovisión mapuche y su modo de relación con todas las formas de vida fue algo constante en el desarrollo de las actividades.

Hernán Jaramillo Bravo

Hernán Gustavo Jaramillo Bravo, estudiante de la escuela de Caricuicui destaca como uno de los aprendizajes que “hay que pedirle permiso al ngen Ko para tomar agua”.

Claudio Catriquil Candia.

Claudio Catriquil Candia se muestra contento con haber participado de este taller porque ha aprendido cosas del bosque que antes no conocía “nunca había sabido que las hojas dan oxígeno para nosotros”. El niño también expresa el estrecho vínculo entre el bosque nativo y la producción y conservación del agua, así como los múltiples frutos que éste brinda “si se cortan los árboles no tendríamos frutos”. Otro compañero está atento a lo que ocurre con el bosque “si queman los árboles no va a haber oxígeno y los animales se van a extinguir. Y si siguen haciendo edificios y no dejan tantos árboles, el oxígeno se va a acabar”

Consultor, Jaime Valdez.

Jaime Valdez, consultor FAO y quien es Coordinador de la Secretaría Ejecutiva del SIMEF, se mostró contento de los resultados de esta experiencia piloto “es sorprendente la cercanía, la mayor comprensión que se nota en los niños, que es diferente a estar en un aula. También recuperar el sentido de pertenencia al bosque, seguramente hoy tan lejano producto de una vida en la ciudad, una vida marcada por otro tipo de intereses. Ir con los niños al bosque seguramente despierta en ellos otros sentidos para efectos de aprender y de captar su interés. Es muy distinto escuchar discursos, leer libros, esto los acerca a algo más concreto”, indicó.

Educadora, Carmen Contreras.

Carmen Contreras, educadora del Centro Educativo Fernando Santiván releva los logros alcanzados con los estudiantes del programa de integración del establecimiento que han sido parte de esta iniciativa, destacando especialmente las experiencias sensoriales que se han llevado a cabo. Al respecto comenta “Hay uno de los estudiantes que tiene autismo y acá él tiene una relación maravillosa que no habíamos logrado en otros contextos porque para él todo lo verde es pasto, incluso hasta una lechuga. En cambio acá esto tiene nombre y eso es súper importante para su desarrollo”, destacó.

En otros países se hacen las clases en el bosque, pero en Chile y en Panguipulli es la primera experiencia. El SIMEF buscará replicar esta experiencia de Bosque Escuela en las regiones de O’Higgins, BioBío y Aysén, donde la iniciativa está trabajando el manejo forestal sostenible del bosque nativo, con la participación de instituciones del Estado y de la comunidad que vive en torno y del bosque nativo.

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